Cuidado de los dientes

CEPILLADO

La forma más eficaz de eliminar los alimentos dañinos y las bacterias de los dientes y encías de los niños es cepillándolos. El cepillado inmediatamente después de consumir alimentos evita que los alimentos y las bacterias provoquen ácidos dañinos que en última instancia fracturan los dientes.

Los padres deberían limpiar los dientes de los niños desde el nacimiento. Después de alimentar al bebé, puede limpiar las encías pasándole un paño húmedo sobre ellas. Cuando hayan crecido los dientes, puede usarse un cepillo de dientes suave para bebés con una pasta de dientes sin flúor para limpiarlos después de las comidas. Los niños necesitarán la ayuda de los padres para cepillarse los dientes hasta que adquieran la destreza manual para cepillarlos con eficacia por sí solos.

Cuando los niños puedan escupir la pasta dental sin tragarla, pueden comenzar a usar una pasta dental con flúor para cepillarse los dientes. Una limpieza eficaz puede lograrse en 1 o 2 minutos, usando solo una cantidad de pasta dental del tamaño de una arveja. Puede emplear canciones o un temporizador para que el niño se cepille durante la totalidad del tiempo recomendado.

Es conveniente cepillarse los dientes a fondo en la mañana después del desayuno y justo antes de ir a dormir. También se recomienda que el niño se cepille o, al menos, se enjuague los dientes con agua después de otras comidas o refrigerios durante todo el día.

LIMPIEZA CON HILO DENTAL

La limpieza con hilo dental es el único método para eliminar la placa y las bacterias de los lugares difíciles de alcanzar entre los dientes. El hilo dental está compuesto por un hilo sintético, que se inserta y se quita de entre los costados de dos dientes contiguos. La limpieza con hilo dental eliminará satisfactoriamente la placa y las bacterias que pueden provocar caries posiblemente dañinas y ácidos entre los dientes. Nunca es demasiado temprano para comenzar a limpiar los dientes de los niños con hilo dental. Se ha comprobado que el uso del hilo dental de forma diaria aumenta el suministro de sangre a las encías, lo que a su vez reduce las posibilidades de desarrollar caries y enfermedades de las encías (gingivitis, enfermedades periodontales).

FLÚOR

El flúor se encuentra en el agua potable de la ciudad, en diferentes alimentos, en la pasta de dientes y en los enjuagues bucales. La American Dental Association (ADA, Asociación Odontológica de Estados Unidos) y la American Academy of Pediatric Dentistry (Academia de Odontología Pediátrica de Estados Unidos) han recomendado el uso del flúor. En nuestros consultorios, usamos un barniz de flúor que se convierte en el esmalte del diente y lo fortalece. Este barniz se aplica directamente en los dientes para impulsar la absorción del flúor en el esmalte.

ENJUAGUES BUCALES

Los enjuagues bucales aportan varios beneficios a los dientes y a las encías, por ejemplo, un aliento fresco, la prevención o el control de las caries, la reducción de la placa y la gingivitis, así como la disminución de la formación de placa en los dientes.

La mayoría de los enjuagues bucales que se venden hoy en el mercado están disponibles sin receta. Si bien pueden usarse antes o después de cepillarse los dientes y pasarse el hilo dental, el enjuague bucal no sustituye a ninguno de los dos tipos de limpieza. No se recomienda el uso del enjuague bucal con flúor para los pacientes que no lo escupen inmediatamente después del enjuague. Al comprar un enjuague bucal de calidad, es fundamental que busque la declaración del sello de la ADA en la caja o en la etiqueta del producto, lo que garantiza que el producto haya sido evaluado con precisión en relación con su seguridad y eficacia.

SELLADORES

Los selladores son un material plástico y duro que protege las superficies estriadas y porosas de los dientes, especialmente las superficies de los dientes posteriores con las que se mastica donde suele producirse la mayoría de las caries. La aplicación de los selladores es sencilla y rápida y puede realizarse en una visita inicial o de seguimiento del niño. Los selladores no duran para siempre, por lo que es necesario reemplazarlos cuando se desgastan en la superficie del diente con el paso del tiempo. En primer lugar, el diente se limpia y luego se aplica el sellador en las grietas del diente y, por último, se endurece con una luz especial de polimerización.

DIET

Una dieta balanceada cumple un papel fundamental en la salud general y la salud dental del niño. Es importante comer una amplia variedad de alimentos de los principales grupos alimenticios: panes, cereales, productos con granos, frutas, verduras, carne, pollo, pescado y leche, queso y yogur.

Los alimentos y las bebidas que se consumen como una comida completa provocan menos daños a los dientes. Se genera más saliva al comer una comida y eso ayuda a lavar los alimentos de la boca y a disminuir los efectos perjudiciales de los ácidos en los dientes.

Los niños siempre deberían comer refrigerios saludables entre las comidas, como queso, fruta, yogur natural y verduras crudas. Si se consumen refrigerios o bebidas menos saludables con mucha azúcar entre las comidas, hay una probabilidad mucho mayor de que se generen caries provocadas por el azúcar. Cada vez que consume alimentos o bebidas que contienen azúcar, los ácidos atacan los dientes durante 20 minutos o más. La American Academy of Pediatrics (Academia de Pediatría de Estados Unidos) recomienda solo 6 a 8 onzas (180 a 240 ml) o 1 vaso de jugo por día para los niños. Los niños solo deben ingerir jugo y leche durante las comidas. Si tienen sed entre las comidas, es mejor el agua.