Control del comportamiento

A menudo, los niños se ponen muy nerviosos o tienen miedo cuando experimentan algo por primera vez. En Davis Pediatric Dentistry, como odontólogos pediátricos experimentados y capacitados, nuestra principal meta es que la visita de su hijo al odontólogo sea lo más cómoda posible para ellos. Para ayudar a sus hijos a aprender a sobrellevar sus miedos iniciales de ir al dentista, comenzamos con pequeños pasos. La mayoría de los niños comienzan a comprender después de su primera visita que es fácil cepillar y contar los dientes, y que han conquistado sus miedos de ir al dentista. Sin embargo, algunos niños siguen mostrándose ansiosos y, por lo tanto, necesitan ayuda adicional para vencer sus miedos.

Se emplean diversas técnicas científicamente comprobadas para ayudar a los niños que siguen teniendo miedo de ir al dentista. Estas incluyen:
decir-mostrar-hacer, refuerzo positivo y tácticas de distracción. La mayoría de los niños responden bien a estos métodos. Es posible que los pocos niños que no pueden colaborar después de usar estas técnicas necesiten la ayuda adicional del control farmacológico del comportamiento, como óxido nitroso, sedación y anestesia general. A lo largo de la visita, su odontólogo pediátrico le explicará las opciones de su hijo y las analizarán juntos. Si tiene preguntas sobre las técnicas que se utilizan o por qué se escogen para su hijo, consulte al odontólogo pediátrico de su hijo.

DECIR-MOSTRAR-HACER

Esta técnica de comunicación implica explicaciones verbales de los procedimientos dentales en frases que sean apropiadas para el estándar de desarrollo del paciente, “decir”. En “mostrar” se demuestra la acción para que los niños puedan ver, escuchar, oler y tocar algunos aspectos del procedimiento en un entorno sin riesgos. Por último, “hacer”, que irá seguido de la finalización del procedimiento. El objetivo principal de decir-mostrar-hacer es enseñar al paciente las características importantes de la visita dental y familiarizarlo con el entorno dental. En última instancia, nuestra meta es mejorar la respuesta general del paciente a los procedimientos odontológicos.

COMUNICACIÓN NO VERBAL

La comunicación no verbal es el refuerzo y la orientación del comportamiento a través del contacto, la postura, la expresión facial y el lenguaje corporal adecuados. Los objetivos específicos de la comunicación no verbal son aumentar la eficacia de otras tácticas de control del comportamiento, y obtener y mantener la atención y la cooperación del paciente durante un período prolongado.

REFUERZO POSITIVO

El refuerzo o los comentarios positivos son la técnica exitosa de recompensar el comportamiento requerido y, por lo tanto, fortalecer la recurrencia de esas conductas. Cada miembro del equipo odontológico puede proporcionar un refuerzo positivo a través de la modulación de la voz, las expresiones faciales, los elogios verbales y las demostraciones físicas de afecto adecuadas. El objetivo del refuerzo positivo es reforzar el comportamiento positivo en la visita dental de su hijo.

DISTRACCIÓN

La técnica de la distracción se utiliza para desviar la atención del paciente de lo que pueda identificarse como un procedimiento desagradable. Los objetivos de la distracción son disminuir la conciencia del niño en relación con la situación desagradable, evitando los comportamientos negativos y de evasión.

ÓXIDO NITROSO

El óxido nitroso, comúnmente conocido como “gas hilarante”, se emplea para relajar a los pacientes para el tratamiento odontológico. El óxido nitroso es una combinación de dos gases: nitrógeno y oxígeno. El óxido nitroso se administra a través de una pequeña mascarilla de respiración, que se coloca sobre la nariz del niño. La American Academy of Pediatric Dentistry (Asociación de Odontología Pediátrica de Estados Unidos) reconoce que la técnica es una táctica segura y eficaz para el tratamiento de las necesidades dentales de los niños. El óxido nitroso es suave, inodoro, de fácil ajuste de dosis y reversible. La recuperación de los efectos de este gas es rápida y completa. Este gas permite que el niño se relaje mientras lo respira a través de la nariz, mientras que permanece totalmente consciente y mantiene todos los reflejos intactos, sin la necesidad de anestesiarlo.

SEDACIÓN

En la sedación se utilizan medicamentos para ayudar al niño a sobrellevar el miedo y la ansiedad y a cooperar en el tratamiento odontológico. Se recomienda la sedación para niños pequeños e inquietos, así como para niños con necesidades especiales. Durante la sedación, es de esperar que su hijo se maree e, incluso, se duerma, pero no estará inconsciente.

Pueden utilizarse varios medicamentos para la sedación. El odontólogo elegirá el medicamento que más se adecue a la salud general de su hijo y las recomendaciones de tratamiento. Consulte la sección Preguntas frecuentes sobre la sedación dental o plantéenos sus preguntas en relación con los medicamentos específicos que pueden utilizarse durante la sedación de su hijo.

ANESTESIA GENERAL

Se recomienda la anestesia general para niños sumamente ansiosos, niños muy pequeños, niños con problemas de salud y niños con necesidades especiales que probablemente no responderían bien a la sedación consciente. La anestesia general provoca que el niño esté totalmente inconsciente. El tratamiento odontológico comienza después de que el niño se duerme. Realizarse un tratamiento odontológico bajo anestesia general es similar al procedimiento de extracción de las amígdalas o la colocación de tubos auditivos en el hospital. La rehabilitación dental bajo anestesia general requiere la asistencia y los conocimientos expertos de un anestesiólogo que se especializa en la anestesia general, además del odontólogo que realiza los procedimientos dentales. Según las necesidades del niño, se ofrece anestesia general basada en el consultorio junto con anestesia general para pacientes hospitalizados y ambulatorios basada en el hospital.